25.3.09

Alagoinha está en todas partes

Cuando tenía 8 años, en la escuela que estudiaba empezaron las actividades para el curso de catecismo. En aquel momento, yo no sabía lo que era una educación laica y qué implicaciones tenía una escuela que, en principio, era laica... Cuando la profesora y el director del colegio informaron a las alumnas y los alumnos de la novedad, me pareció que tenía la posibilidad de elegir si este curso (los sábados por la mañana) sería bueno o no para mi vida!
Como venía de una familia que no frecuentaba (y no frecuenta!) las misas los domingos ni otros días de la semana, imaginé que podría preguntar a mi mamá y mi papá si el catecismo sería algo interesante o no.
Mi mamá me dijo que ella no había ido a catecismo, pues como fue criada en una familia metodista, las actividades con las niñas y las niños eran otras.
Mi papá, por su parte, me dijo que su familia era muy católica y que él no sólo había hecho el catecismo sino que también había sido uno de esos niños que ayudan a “los padres” durante las misas, un autentico monaguillo!
Los dos me dijeron que yo era quien debía escoger, que ellos no me obligarían a despertarme temprano los sábados para irme de nuevo a la escuela. (No sé si esta información es necesaria, pero pregunté separadamente a cada uno, y la respuesta fue igual…creo que los asuntos de religión son tratados por las parejas mucho tiempo antes de que los hijos y las hijas nazcan, no?)

Bueno, toda esta introducción es para contarles que, mi opinión sobre la historia de excomulgación de la madre y los médicos que atendieron a una niña de 9 años, que durante tres años fue violentada por su padrastro en la ciudad de Alagoinha (interior de la provincia de Pernambuco, Nordeste de Brasil) no es neutra, imparcial, ni busca serlo.

La historia, resumidamente, es la siguiente: el 26 de febrero, el padrastro es encarcelado luego que un equipo médico constatara que la niña estaba embarazada de gemelos. Ella había llegado al hospital el día anterior sintiendo mareos y los médicos afirmaron que la niña corría riesgo de morir si no se hacía el aborto. La madre firmó la autorización. El aborto fue hecho. Una sucesión de declaraciones absurdas por parte de la Iglesia Católica –desde Recife hasta el Vaticano – empieza.
El arzobispo de Olinda y Recife, DOM José Carlos Sobrinho, excomulga a la madre y los médicos responsables por el aborto. Según el arzobispo, el padrastro no debió ser excomulgado pues el estupro es menos grave que el aborto y sólo este crimen está previsto como causal de excomulgación por el derecho canónico.
El día siguiente, el jefe del departamento del Consejo Pontifício para la Familia, del Vaticano, Gianfranco Grieco, afirma que la decisión del arzobispo de Olinda y Recife es acertada. La CNBB (Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil) lamenta el episodio que ha sufrido la niña, se clama perpleja, pero aún así no concuerda con el aborto. Dijo que a pesar de la gravedad, el arzobispo actuó correctamente, pues no se puede incentivar el aborto en Brasil. Pero después, dijo al público que nadie había sido excomulgado y que el arzobispo sólo había expresado lo que manda la ley canónica.

Me niego a decirles cuantas mujeres mueren todos los años por no tener su derecho a la salud reproductiva respetado.

El ministro de la salud, José Gomes Temporão y el presidente Lula, criticaron la actitud de la Iglesia. Lula afirmó que como jefe de Estado se encuentra a favor del aborto y como cristiano está en contra (como ciudadana no me interesa saber lo que el jefe de Estado piensa como cristiano, sólo si eso se inmiscuye en la esfera del propio Estado). Esa aparente dicotomía de Lula hizo que la Iglesia dijera que el presidente necesitaba del asesoramiento de teólogos!

Entonces, la prensa brasileña rellena los periódicos con artículos y comentarios de especialistas y periodistas. Muchos de ellos preguntando si existe una manera de pedir la auto-excomulgación.

La discusión en torno a la lucha por el derecho al aborto y sus fuerzas contrarias -aquellos que se nombran “Por la Vida” (como si las feministas no apostaran también por la vida de las mujeres y su derecho de decidir sobre sus cuerpos)- ya es conocida y muchas veces parece una conversación en el vacío, de donde nunca se extrae un entendimiento común.

Este episodio de Alagoinha y toda la secuencia de manifestaciones de la Iglesia me parecen muy simbólicas del momento que la Iglesia Católica vive en Brasil. En el país más católico del mundo, la Iglesia pierde sus fieles a las religiones neoprotestantes, soporta escándalos por casos de pedofilia y tiene que convivir con una población que, a pesar de ser católica, flirtea cotidianamente con otras religiones. Me parece un momento de insania eclesial absoluta, en el que la iglesia se desvive por no perder a los fieles por nada…

En este contexto, la idea de lo que es la vida, dónde empieza y dónde termina, pasa a ser el eje central de garantía del purismo de la fe católica: sólo son católicos aquellos que son completamente obedientes a los mandamientos, en la interpretación de las autoridades eclesiales. Hay que contener la libertad de pensamiento, así como en El Nombre de la Rosa.

A mí, me parece que lo más triste de este episodio no es la eterna dominación y necesidad de control de nuestros cuerpos (los de las mujeres, claro), pues eso ya lo sabemos hace mucho tiempo. Lo más triste es la ceguera de una Iglesia que insiste en mantenerse en sus dogmas y que bajo el argumento de defender “la vida”, termina sometiendo la vida de una niña. Los/as niños/as siempre son vistos/as por la Iglesia como seres benditos, buenos, puros y en este caso, nunca se pensó en la "pureza" de la niña, pues el hecho de ser mujer y tener capacidad reproductiva es algo superior al hecho de ser niña. Sus pequeños cuerpos ya no son más protegidos por Dios. Proteger la vida de las niñas sí, pero una vez configurada su capacidad reproductiva, hay que continuar la tarea primordial de la multiplicación, no importa el tamaño del sufrimiento que se pueda vivir.

Ojalá siempre tengamos a las Católicas por el Derecho de Decidir y los teólogos de la Teología de la Liberación.

Cuando era niña, fui la única alumna de la escuela que no hice el catecismo y la primera comunión. Por meses, fui llamada por mis amigos y amigas una hereje! Tal vez a ellos también les gustaría más aprovechar las mañanas de sábado con más libertad!

PD: Para quién se interesa por la participación de las mujeres en la iglesia, hay un romance de la costarricense Rosibel Morera, llamado “A pesar de mujer”

24.3.09

Cuestión de peso....

“Hay días en que ser mujer pesa mucho”…frase que así…D-E-S-C-O-N-T-E-X-T-U-A-D-A (bueh…de eso viven las frases, no?...se las rebuscan super bien para vivir y perdurar sin contextos …) cualquier desprevenidx podría considerar “amigable”, “comprensiva”, “contenedora” (nótese que son todos adjetivos muy femeninos cuidadosamente elegidos para esta ocasión!!!!!!!!)…

Ahora…bien…mis queridxs amigxs….las invito a reflexionar sobre el significado de esta ingenuidad preguntándome a mi misma sobre las razones que en el día de hoy provocaron que me sienta como de 240 kilos (sin ropa,claro..) y con el ánimo algo volátil…

¿Habrá sido acaso llegar a la oficina y tener que preparar el café porque mis colegas masculinos prefieren no tomar café en todo el día antes que molestarse a poner agua en un aparato y apretar un botón que dice “on”?...
(No…seguro que no fue eso porque yo tenía muchas ganas de tomar café esta mañana…!!!!)

¿Serán las recurrentes bromas sexistas de las 10 de la mañana de un nuevo colega.....a quien (por suerte!!) le advirtieron cautela ya que “tiene mal humor porque es un poco feminista”?....
(Nooooo…si ya lo mandé al carajo hace más de una semana!!!…por qué habría de pesarme una bromita más en el día de hoy…??)

¡Seguro que fue el psicopateo acostumbrado de mi jefe…que insiste en que los hombres son mejor para “coordinar” y las mujeres mucho más eficientes para “escribir reportes”…!(lease en criollo…hacer el trabajo...)
(No, tampoco. Ya sé que enla divisíón del trabajo nunca las mujeres salieron beneficiadas...por qué la post-modernidad habría de cambiar las cosas..?)

¿O tal vez….fue mi amigable conversación con un vendedor de autos…que luego de intentar estafarme a mi y al estado (parece que las concesionarias pueden decidir cuándo y por qué monto facturan lo que venden…¿?)…pidió hablar con mi papá porque “los hombres entienden más de automóviles…”?
(Seguro que tampoco fue eso...porque al final mi papá también lo cree...!!)

Probablemente haya sido el médico!!! Si...de seguro fue culpa de ese médico berreta con mucha fama y título colgado encuadritos...Porque cuando pacientemente le expliqué que mi consulta era por cuestiones médicas y no estéticas …me respondió: “eso está muy mal…tenés novio?” (glupppp…)
( No. No puede haber sido eso...si nunca creí en los médicos y sólo voy de vez en cuando para hacer uso del dinero que me cuesta pagar un servicio privado que incluya confortables sillones en la sala de espera y revistas adecuadas para la inteligencia femenina......!!

Tal vez fueron mis amigos…porque cuando cancelé un encuentro social (una vez más) por falta de tiempo….no tuvieron mejor forma de transmitir su pesar que preguntándome si estaba “en uno de esos días…”(vieron que parece que las mujeres tenemos un derecho adquirido a tener “uno de esos días” una vez al mes donde todo resulta comprensible y perdonable??...bueh…parece que yo tengo entre 30 y 31 días autorizados salvo los febreros!!!)
(Tampoco fue eso. Ya me autoconvencí que uno no elige a sus amigos por su gender perspective..)

Habrá sido el mozo del bar de la esquina…o el taxista…o el encargado del edificio…o el telemarketer…o el periodista….o…o…o…o... simplemente la mujer que me dijo la frase hace un rato....una desconocida que vio mis ojos inyectados y tenía ganas de practicar eso que llaman comunicación humana...

O tal vez simplemente no haya "días y días"…ni haya "pesos y pesos"…sino sólo cotidianidades que circulan, nos abrazan…nos engañan de tal forma hasta hacernos creer que es nuestro cuerpo el que tiene la culpa…que para “ser mujer” debemos sentir ese peso…saber cargarlo...sólo así nos constituimos como individuas con una identidad compartida….

De eso se trata todo esto?? de entrar en comunión con otras semejantes (semejantes en cuerpo y nada más) o simplemente de alentarnos mutuamente a compartir la carga???

Buffff….tuve uno de esos días en que ser mujer pesa mucho….eso queda claro...no??

U.

Nota: El título de esta entrada -leído en contexto argentino- se refiere a un programa de TV (muy decadente, por cierto)...en el cual una conductora "ex-gordita" se dedica a basurear a personas obesas que "voluntariamente" participan de una competencia basada en dietas crueles, inhumanas y degradantes para bajar de peso y recuperar la "felicidad".

Lady Dina

Para horror y vergüenza de muchas chilenas y chilenos, el Senado y la Cámara de Diputados se encuentran presididos (éste último desde la semana pasada) por parlamentarios UDI.(*) La UDI, es el partído político más conservador en chile (en chile!!... que no somos de lo más progre del barrio, ojo), basta decir que la mayoría de sus miembros son del Opus o Legionarios o Súper numerarios o algo así. Por esas casualidades, también son los más ricos. Surgió en 1983, fundado por activos partícipes de la Dictadura (http://www.udi.cl/biblioteca/biblioteca/principios.htm). Hoy, ellos tienen la presidencia de ambas cámaras en el parlamento. Paralelo a esto, se celebra la semana pasada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile la semana mechona (semana de novatos y festejo... supongo que algo así como el día de la primavera para los argentinos). Bueno, como es común, los alumnos llevan a bailarinas/es con el medio ni que show con desnudo, espuma y latigazo. Entonces escucho comentarios del tipo "esto es un avance, antes no se habría podido hacer algo así, esto se explica porque somos progresistas", "esto es muestra de lo progresitas que somos en Chile". En Chile hay un "café con piernas" cada media cuadra en el centro y en las fiestas mechonas se baila empelota, pero no podemos hablar del aborto, de lesbianas que crían hijos, de derechos de homosexuales, ¡ni del condón! sin que alguien salga con un pañuelo blanco. Qué es sentirse progresista tomándose un café con una mesera en tanga y después opinar que le aborto terapéutico no se puede siquiera discutir. Si eso es ser progresista Lady Dina volverá a visitarnos.
(*) El dato no es menor considerando que los prisedentes de las Cámaras manejan las tablas de proyectos que se votan y declaran la inadmisibilidad de los mismos. La misma semana pasada se sometió sorpresivamente a votación un proyecto que hacía inaplicable la ley de amnistía, de gran relevancia en temas de DDHH, habiendo 10 senadores en la Sala.. como es obvio, se perdió.

18.3.09

y para empezar: Los hombres que no amaban a las mujeres


ALERTA*(ver al final)


Esto es así… era un día de diciembre en una librería de Providencia, Santiago. Estaba con la amiga Fanny cuando me topé con Los hombres que no amaban a las mujeres, el primer libro de la Trilogía Millennium del sueco Stieg Larsson (q.e.p.d…. o que se haya reencarnado o que esté de joda en el trasmundo, lo que le guste más). Cuando una/o ve el libro es casi imposible no dedicarle un minuto: es un ladrillo negro enorme con un dibujo horrible de una mujer atada. Le dediqué un minuto más y me di cuenta que podía interesarme: un periodista experto en los grupos de extrema derecha antidemocrática, activista contra todo tipo de violencia, que escribe un policial con perspectiva de género. En pesos chilenos era caro y, al final, lo dejé.

De regreso a Buenos Aires lo busqué enseguida y me lo regalé para navidad (para quienes me conocen resultará obvio que no creo en el niño Jesús, ni en santa y mucho menos en el reno Rudolph… pero como buena víctima del consumo capitalista, siempre me pareció que los regalos estaban bien. ..).

Ahora, no fue hasta que leí –en las noches bolivianas- las más de seiscientas páginas de la primera entrega de la saga, que me di cuenta de lo increíble que es este libro. El tipo escribe como periodista, llenando de datos todo el relato. Sin embargo, no se pierde la fluidez de la lectura. Hoja tras hoja se supera en temas. Este libro es mucho más que un policial. Es una historia contada desde la actualidad de distintos problemas: violencias, mercado y economía, calidad de la labor periodística, cárcel por calumnias e injurias… Es genial. Y así, muestra no sólo las miserias humanas más terribles sino también las más simples y cotidianas…

Ya voy por el segundo libro (La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina) que es aún un poco más largo que el primero –debo advertirlo-, pero también promete más: trata de mujeres en Suecia.

Así que me hago cargo y los recomiendo… hay que leerlos.



*antes que nada, quiero alertar al posible lector o lectora sobre mis cualidades para ser crítica de libros: nulas. Pero no me importa, lo voy a hacer igual, ya están avisados/as. Quien quiera lo lee, quien no quiera, no, y ya fue, como todo.

15.3.09

elecciones en El Salvador: y la mujer dónde queda en todo esto?


En una visita reciente a las tierras salvadoreñas, pude ver que la seguridad jurídica para el sector privado, la delincuencia, la pobreza, educación y también la salud son tema. Incluso la liberal transparencia parece haberse impuesto un pequeño espacio en la agenda pública de los candidatos presidenciales de izquierda y derecha que hoy dirimen quien se queda con el ejercicio de gobierno. Sin embargo, sobre la mujer, ni novedades. A la mirada de género sobre esos temas o, a la consideración del espacio de la mujer, no se los ve muy a menudo: medios, sociedad y políticos tienen la cabeza en otra cosa. El lógico corolario: los candidatos presidenciables casi no los consideran.

Sí, es cierto. La propuesta electoral de Funes le dedica una carilla entera –de ciento y tantas otras- a su política de equidad de género… pero alguien lo ha escuchado decir algo en sus discursos? y si lo ha hecho, a sus ex-colegas parece que no les interesa cubrirlo. Y el candidato Ávila? pues nada se supo sobre si él tiene alguna idea sobre esto. Quizás sólo no supo como ponerlo en palabras…

Ojo, ni siquiera se busca reclamar aquí la falta de una candidata mujer. Además, debe reconocerse que la actual experiencia en Latinoamérica nos pone lejos de poder hacer tales reclamos. Aún cuando en Chile y Argentina tenemos presidentas mujeres, sus congéneres poco han mejorado su situación. En ambos países queda largo por recorrer para evitar la cantidad de mujeres que son violentadas –cuando no les toca morir, claro- tanto por abortos clandestinos, abusos físicos en el espacio de trabajo o en sus relaciones intrafamiliares o maltrato en las instituciones públicas de salud. Y la verdad es que, realmente, nuestras presidentas mujeres poco han cambiado esta situación en lo que va de sus mandatos. Sin ir más lejos, acaba de morirse una mujer joven en la provincia de Mendoza como consecuencia de un aborto clandestino.

Ahora, cuanto menos, Argentina y Chile no escapan del mínimo de la discusión. El movimiento de mujeres junto con ONGs, Universidades y algunos/as escasos/as periodistas con visión de género, han logrado poner en el debate público algún que otro tema de salud sexual y reproductiva, erradicación de la trata o la necesidad de contar con información sobre casos de violencia para mejorar las políticas gubernamentales de cara a este problema. El Salvador parece estar lejos de eso. Nada pareciera pasar. Al menos, nada se oye. Ojalá el candidato que gane, de izquierda o derecha, se acuerde cuando menos que todos esos temas que sí están en agenda, afectan particularmente, nada menos que a las mujeres de El Salvador.

10.3.09

Historia del Día de la Mujer

Fuente: http://www.un.org/spanish/events/women/iwd/2009/history.shtml



Introducción

El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) es una fecha que celebran los grupos femeninos en todo el mundo. Esa fecha se conmemora también en las Naciones Unidas y es fiesta nacional en muchos países. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su día, pueden contemplar una tradición de no menos de noventa años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

El Día Internacional de la Mujer se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían "libertad, igualdad y fraternidad" marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, que fue, en el mundo industrializado, un período de expansión y turbulencia, crecimiento fulgurante de la población e ideologías radicales.


Cronología

1909: De conformidad con una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos de América el día 28 de febrero se celebró en todos los Estados Unidos el primer Día Nacional de la Mujer, que éstas siguieron celebrando el último domingo de febrero hasta 1913.

1910: La Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. No se estableció una fecha fija para la celebración.

1911: Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania,Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de 1 millón de mujeres y hombres. Además del derecho de voto y de ocupar cargos públicos, exigieron el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.Menos de una semana después, el 25 de marzo, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judías, murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle en la ciudad de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos,y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

1913 a 1914: En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.

1917: Como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia,o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.



Desde esos primeros años, el Día Internacional de la Mujer ha adquirido una nueva dimensión mundial para las mujeres de los países desarrollados y en desarrollo. El creciente movimiento internacional de la mujer, reforzado por las Naciones Unidas mediante cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica. El Día Internacional de la Mujer es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer.

20.1.09

El esperado discurso final

Las que siguen, son las palabras de la compañera que fue elegida para dar el discurso final...





"Santiago, 19 de diciembre de 2008

Primero que todo quiero decir que me siento muy honrada en que me hayan elegido parar decir algunas palabras en esta ceremonia final, y al mismo tiempo me pregunté: “¿Mis compañeras/os sabrían que sufro de crisis de pánico, y pánico escénico también? ¿Actuarían con dolo eventual?. O es que acaso, esto es el resultado de compartir tantos ceremoniales y rituales mapuches en estos años: Llellipunes, Nguillatunes, We Tripantu… ¿Habré invocado inconcientemente a algunos espíritus ancestrales?

Luego pensé en las reacciones fisiológicas y sicológicas que experimentaría: me sonrojaré, me temblará la voz y las piernas; qué puedo decir yo frente a mis profesoras/es expertas/os en derechos humanos de mujeres, y mis compañeras/os, que manejan y construyen argumentos jurídicos con facilidad y posicionamiento …, y mucho más.

Cuando supe definitivamente que tendría que hablar (no sin mediar una polémica elección, como todos Uds., saben, resultado de 24 particulares miradas de 13 países distintos, y sobretodo de la de mis amigas trasandinas); … le pregunté a mi compañero:
¿Qué digo, me desmayaré?,
y él me respondió firme y con dulzura: “Ange habla desde el corazón”.

Ojala pueda interpretarlos en cierta medida, ya que sin duda cada uno y cada una, hace una lectura distinta dependiendo de su historia. Pero al elegirme corrían el riesgo.

Y eso haré…

Siento que a lo largo de estos meses, he intentado, hemos intentado abarcar el infinito en las palmas de nuestras manos.
Este proceso ha sido una fantástica experiencia académica, pero sin duda ha tenido resonancias muchos mayores en nuestras vidas.

Para mi ciertamente ha constituido la experiencia de convertirme en mujer, con todo el profundo significado de la palabra.
La síntesis de lo que hemos aprendido no sólo ha sido un proceso intelectual. Ha significado para mí –personalmente- leer desde las entrañas.

Y de a poco fui viviendo, experimentando cada discriminación, cada violencia, y mi cuerpo se transformó en objeto de opresión y también de libertad, y me sentí enjaulada, y muchas veces angustiada y desesperanzada al terminar de leer ciertos textos. Sobretodo cuando leí el caso de Molly ¿Podremos hacer algo para que estos casos de violencia contra la mujer no sigan ocurriendo?

Un paso a la vez. Pienso que las grandes revoluciones son consecuencia de una suma de pequeños cambios y muchos años de lucha.

Acá recojo ahora lo que decía en esta mañana la doctora Cecilia (¡Cuando temblaba por tercera vez en Santiago!): Hay que aprender a leer la discriminación en contra de la mujer desde nuestra realidad he intuición. Y sólo es eso lo que tenía al postular a este Diploma: intuiciones, sensibilidades. Ahora al terminar el curso siento que recojo una base teórica que sustenta mi argumento en pos de trabajar por los derechos humanos de las mujeres.

Yo viví la violencia desde pequeña en mi familia, crecí con las consecuencias que ella desencadena. Antes pensaba que sólo contaba la física, ahora se que la violencia se hace carne no importando sus formas y modos, y desde mis heridas abiertas se replicó en la escuela, en el entorno, y a donde iba. Me parece al mirar hacía atrás que era como una sombra de muerte.

Es por eso que crecí armada hasta los dientes. Con una coraza impenetrable, que me convirtieron en una adolescente con grandes temores y muchas ausencias.

Lloré, me rebelé y maldecí el mundo y su historia…

Hasta que un día alguien me dijo: “Angelito deja de mirarte el ombligo”. A esa persona ese día la odie, la encontré un desatinado, un insensible…. pero aquella frase que me sonó dura, se volvió maravillosa, me salvó.

Comencé a trabajar con niños/as con riesgo social en una parroquia los días sábados, y todo el dolor lo transformé, primero en ayuda -según yo-: explicándoles que los golpes no eran parte de su crianza, ni sus padres podían pegarles a sus madres por ser sus mujeres. Al tiempo -esa ayuda que yo creía dar- se convirtió en amor gratuito y ya no me importaba que fuese recíproco, (lo que siempre busqué antes de entregar amor) ya que ellos me salvaron.

Fui libre, me sentí y me siento liberada también, he podido articular en palabras y argumentos racionales, esa angustia, y rabia que en silencio me golpeo por mucho tiempo, y que sigue haciendo ecos, al revisar mi historia.

Nos dice Gioconda Belli “En el país bajo mi piel”:
“He sido dos mujeres y he vivido dos vidas. Una de mis mujeres quería hacerlo todo según los anales clásicos de la feminidad: casarse, tener hijos, ser complaciente, dócil y nutricia. La otra quería los privilegios masculinos: independencia, valerse por sí misma, tener vida pública, movilidad, amantes. Aprender a balancearlas y a unificar sus fuerzas para que no me desgarraran sus luchas a mordiscos y jaladas de pelos me ha tomado gran parte de la vida. Creo que al fin he logrado que ambas coexistan bajo la misma piel. Sin renunciar a ser mujer, creo que he logrado también ser hombre”

Creo que en todas y en todos nosotras/os existe aquella especial dualidad. Sin embargo, no necesito ser un hombre.

En este proceso colectivo he podido descubrirme a mi misma a través de mi género y a mi género a través de mi misma. Las debilidades ancestrales y las ancestrales fortalezas asociadas a lo femenino se presentan día a día, soy ahora capaz de distinguir cuanto de mi hay en cada culpa y también cuando la culpa es real y cuando simplemente un reflejo cultural.

Y me liberó, me empoderó.

Este especial proceso en que la rabia la angustia y la liberación han sido tan determinantes sin duda también ha sido anecdótico, si no me equivoco, me enfurecí con cada una de mis amigas, me salieron garras y quise literalmente abofetearlas cuando después de comentarles con pasión mi proceso personal, me miraban con cara de: “Ange estas más amargada que antes, ese diplomado te está haciendo mal”, y mis compañeros de trabajo … comentaban en las reuniones “ Vamos a pedirle al Director que no de más permiso para que vayan las mujeres a ese diplomado”.

Todas evidentemente siguen siendo mis amigas, es mi trabajo ahora involucrarlas en este duro proceso de transformarse en mujeres y hombres reales, que actúan con voluntad, decidiendo a cada paso y en cada momento. Quitándonos mujeres y varones las pesadas cadenas del patriarcado.

Finalmente creo que he podido ver que es posible construir otra historia, que afuera hay un historia por caber y un mundo por construir y liberar.

Muchas gracias a cada una y uno de Uds. por su vida, por sus afectos y su historia, y también a aquellos que no están físicamente, por darme una oportunidad y simplemente escucharme.

Chaltu May(Gracias)"