Hay más de un feminismo dicen -quienes saben- por ahí. A esta altura, lo sostengo fervientemente. Y la verdad es que, según la teoría feminista en la que nos enrolemos, podremos tener miradas sustantivamente diferentes sobre variados temas: paridad y cuotas, economía y género, mujer y mercado laboral...
Dice Alejandra Castillo: “A pesar de la complejidad que implica, el feminismo es una política de lo múltiple, evoca diversos sentidos y da refugio a diferentes tipos de prácticas y políticas” (ponencia El feminismo como una política de lo múltiple en el seminario “¿Por qué feministas?”, marzo 2008).
Así es. El lugar desde dónde analicemos una cuestión de hecho, nos podrá dar una respuesta diferente a la de otro/a feminista. Dejando –para otra oportunidad- las críticas a las distintas posiciones de lado, no será lo mismo para quien la premisa es la reivindicación, que para aquél/aquella otro/a que se propone primordialmente la ruptura de los mandatos sociales que nos agrupan a las mujeres. Una/o buscará, por ejemplo, la participación política de la mujer en tanto que mujer; reclamará el reconocimiento de la mujer-madre-trabajadora, reina de las relaciones de cuidado, que se reparte para ser la primera en la casa y en el trabajo. El/la otro/a, en cambio, peleará por esa participación política como parte de una estrategia que –idealmente-, debería redistribuir la responsabilidad sobre aquellas relaciones de cuidado.
Ahora sí. Judith Butler es la representante de otra de las corrientes del feminismo (o post-feminismo, en su caso), una que tal vez, en nuestro ejemplo, nos llevaría primero a hacer un cuestionamiento profundo de la forma de hacer política. Y ahí..., ahí radica lo interesante de la teoría feminista a quien Butler representa. Es una suerte que venga a visitarnos!
Butler estará en la feria del libro (fines de abril, principios de mayo), presentando ¿Quién le canta al estado-nación?, escrito en coautoría con Gayatri Chakravorty Spivak. Aún no está disponible el programa, pero cuando esté lo subimos!
Finalmente subieron la programación... al menos en la web de la feria del libro dice:
30/04/2009 19:00
Fundación El Libro - Area Paidós. Presentación de libro: “¿Quíén le canta al estado – nación?”, de Judith Butler. Presenta: Nelson Castro. (Sala Jorge Luis Borges)
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18.3.09
y para empezar: Los hombres que no amaban a las mujeres

ALERTA*(ver al final)
Esto es así… era un día de diciembre en una librería de Providencia, Santiago. Estaba con la amiga Fanny cuando me topé con Los hombres que no amaban a las mujeres, el primer libro de la Trilogía Millennium del sueco Stieg Larsson (q.e.p.d…. o que se haya reencarnado o que esté de joda en el trasmundo, lo que le guste más). Cuando una/o ve el libro es casi imposible no dedicarle un minuto: es un ladrillo negro enorme con un dibujo horrible de una mujer atada. Le dediqué un minuto más y me di cuenta que podía interesarme: un periodista experto en los grupos de extrema derecha antidemocrática, activista contra todo tipo de violencia, que escribe un policial con perspectiva de género. En pesos chilenos era caro y, al final, lo dejé.
De regreso a Buenos Aires lo busqué enseguida y me lo regalé para navidad (para quienes me conocen resultará obvio que no creo en el niño Jesús, ni en santa y mucho menos en el reno Rudolph… pero como buena víctima del consumo capitalista, siempre me pareció que los regalos estaban bien. ..).
Ahora, no fue hasta que leí –en las noches bolivianas- las más de seiscientas páginas de la primera entrega de la saga, que me di cuenta de lo increíble que es este libro. El tipo escribe como periodista, llenando de datos todo el relato. Sin embargo, no se pierde la fluidez de la lectura. Hoja tras hoja se supera en temas. Este libro es mucho más que un policial. Es una historia contada desde la actualidad de distintos problemas: violencias, mercado y economía, calidad de la labor periodística, cárcel por calumnias e injurias… Es genial. Y así, muestra no sólo las miserias humanas más terribles sino también las más simples y cotidianas…
Ya voy por el segundo libro (La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina) que es aún un poco más largo que el primero –debo advertirlo-, pero también promete más: trata de mujeres en Suecia.
Así que me hago cargo y los recomiendo… hay que leerlos.
*antes que nada, quiero alertar al posible lector o lectora sobre mis cualidades para ser crítica de libros: nulas. Pero no me importa, lo voy a hacer igual, ya están avisados/as. Quien quiera lo lee, quien no quiera, no, y ya fue, como todo.
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